El lecho conyugal es un paraíso donde los esposos entran en comunión y se encuentran con Dios.

Hoy vamos a continuar un tema que nos había quedado pendiente y es sobre el lecho conyugal. Habíamos hablado de la Mesa Familiar y dejamos para otro artículo, hablar sobre el tercer altar que sostiene la familia cristiana.

El lecho conyugal, está rodeada de cuatros paredes con su espacio interior y viene a conformar la habitación matrimonial. Digo esto porque vamos a hablar, no tan solo de la cama matrimonial, sino también del ambiente donde se encuentra dicho altar.

En el artículo sobre la Mesa Familiar, lo puedes ver aquí, hablábamos sobre los tres altares de la vida cristiana que sostienen la familia. Decíamos que la forma de vida que llevamos hoy, nos están haciendo descuidar detalles importantes en nuestro hogar y en nuestra relación familiar.

Vamos ya a adentrarnos en el tema con la intención de dar algunas pinceladas, sobre la importancia de este altar para la vida matrimonial.

 


Santidad del acto sexual


El acto sexual conyugar no es cualquier cosa, es un acto santo, sagrado. Esto porque es lo más cercano a Dios en cuanto a crear, a dar la vida, Dios es vida. Por eso con la sexualidad no se puede jugar ya que, a través de ella, se engendra la vida.

Sexo y después aborto.

Esto es importante aclararlo bien ya que hoy se está debatiendo, en varios países, la aprobación del aborto. En otros tantos ya ha sido aprobado.

Aborto - Escucha y Viviras

El aborto es matar una vida. Es como que te maten a ti, pero de pequeño, indefenso. Entonces estas leyes facilitan y promueven una sexualidad irresponsable porque si hay un embarazo, el producto, como se le llama hoy, puede ser desechado.

Con la sexualidad no se puede jugar ya que, a través de ella, se engendra la vida.

Dios es vida.

Dios engendra la vida a través del acto sexual de un hombre y una mujer. El hombre dona cientos de  millones de espermatozoides, la mujer un óvulo y Dios el álito de vida, el aliento de vida (rua de Dios) que solo puede venir de él.

Fecundación - Escucha y Viviras

Por eso todo acto sexual debe estar rodeado de la santidad y el lugar donde se da, debe ser sagrado.

 


Dignidad de la habitación matrimonial


La habitación matrimonial es tierra santa donde se encuentra el altar del amor esponsal. Un altar donde, si es voluntad de Dios, se puede engendrar la vida.

Lecho Conyugal - Escucha y Viviras

Este altar es el lecho conyugal o tálamo nupcial. Es esa cama matrimonial donde los esposos se encuentra y hacen presente el amor de Dios para con los hombres, en la mutua unión y en la procreación.

Por lo que esta habitación debe tener una dignidad propia de un lugar especial, en nuestro hogar.

El lecho no es un mercado.

Por esta razón nuestra habitación matrimonial no puede estar siempre como si fuera un mercado. ¿Qué encontramos en muchos mercados?

• Entra todo el mundo.
• Hay caos y desorden.
• Bullicio.
• Poca limpieza.

Pues no debe ser a sí con nuestra habitación matrimonial. Debe ser todo lo contrario:

• No tiene acceso cualquiera que llegue.
• No es un lugar para los hijos ir a descansar o jugar.
• Debe estar dignamente organizado y arreglado.
• Debe estar limpio.

Lugar de encuentro.

Todo esto propicia el encuentro más importante del matrimonio, porque no tan sólo entran en comunión los esposos sino que ellos entran en comunión con Dios.

Matrimonio en union con Dios
La habitación se cierra con seguro y nadie puede acceder mientras los esposos están en el lecho conyugal. Lo que pasa dentro de ella es sagrado y es entre los esposos y Dios.

Como fruto de la entrega mutua de los esposos, puede engendrarse la vida, si es posible físicamente para los dos. Pero este no es el fin único, sino que también lo es, la unión en una sola carne y que hace presente la indisolubilidad del sacramento del matrimonio.

Evitar los Intrusos.

Siguiendo este orden, debemos evitar los intrusos que interrumpen este encuentro. Cómo son:

• Televisión.
• Móviles o tabletas.
• Computadoras.
• Libros.

En este tiempo de modernidad, es muy común irse a la cama con estos intrusos en el medio. Los esposos están físicamente cercas pero a la vez están alejados, cada uno inmerso en otro mundo.

Dispositivos electrónicos - Escucha y Viviras

Cada uno es una tierra por explorar y estos impiden que se pueda dar este encuentro. Sobre todo cuando los esposos han vivido tensiones durante el día y necesitan ponerse en comunión.

El lecho conyugal es un paraíso donde los esposos entran en comunión y se encuentran con Dios.

Cuidado con la Pornografía.

A través de los dispositivos modernos antes mencionados, la Pornografía puede invadir el lecho conyugal.

Cuando se realiza el acto sexual para solo buscar el placer, se llega al aburrimiento, al cansancio. Entonces hay que buscar la manera de dinamizar, buscar nuevas sensaciones para salir de este hastío.

En esa situación la pareja corre el peligro de buscar experimentar nuevas sensaciones, a través de la pornografía y el erotismo. De tal manera que puedan, aparentemente, salir de la rutina en la que se encuentran en cuanto al acto sexual.

Acido - Escucha y Viviras

Pero estos medios caen como un ácido que corroe la pareja ya que, si el acto sexual era un puente de amor, donación y comunión para los esposos, se convierte ahora en una fuente de egoismo y de cosificación (tratar la persona como objeto).

Se considera al otro como si fuera una muñeca o muñeco de placer, intentando replicar las acciones vistas en un escenario preparado para llevar fantasías sexuales, a un público consumidor que las cree como verdadera.

Mujer objeto - Escucha y Viviras

Se corrompe, entonces, el fin del acto sexual en el matrimonio y esto lleva a una tristeza profunda, fruto de ser un objeto para el otro y no un pozo de amor y de entrega.

 


Un lugar santo


En el tálamo nupcial o lecho conyugal, se realiza santamente el acto sexual, conforme a la voluntad de Dios.

Tobías y Sara son un signo para nuestro matrimonio, de lo que debe ser este lugar sagrado y de lo que se realiza en el. Lo podemos ver en el artículo Tobías y Sara, modelo de noviazgo y matrimonio.

Liturgia de amor.

El acto sexual es una entrega, donación total al otro. Uno se da para que el otro reciba la vida. Es un signo de Cristo que se dona en el altar Eucarístico, para darnos la vida. El hombre y la mujer se entregan en un altar, que es el lecho conyugal donde se dan la vida mutuamente.

Lecho Conyugal Donacion Entrega - Escucha y Viviras

En este altar se va a realizar el acto sexual o a celebrar el sacramento. Un acto de donación mutua, unión de amor de dos en una sola carne y abierto a la vida. Todo esto sostenido por la gracia del Espíritu Santo, dada a los esposos por el sacramento del matrimonio.

El placer sexual no es el fin, sino que es un regalo de Dios, un don maravilloso que Dios ha puesto dentro del acto conyugal, para la plena realización de la pareja en el amor.

Ponerse delante de Dios.

Dado que es muy fácil que el lecho conyugal y el acto sexual se corrompan, es necesario ponerse delante de Dios antes de subir a la cama matrimonial.

Oracion Pareja - Escucha y Viviras

La oración en pareja es importante antes de entrar en el lecho conyugal, como lo hemos visto con Tobías y Sara en la noche en que entraron al lecho conyugal. Esta oración ha sido fundamental para que el desorden sexual no se aloje en medio de ellos.

Ponerse delante del otro.

Es el mejor momento para la reconciliación. Se han vivido algunas tensiones durante el día entre la pareja, por lo que es un lugar y momento propicio para reconciliarse, pidiendo perdón y perdonando.

Frente al otro - Escucha y Viviras

Más adelante se va a realizar la donación mutua de los esposos, la cual es signo de la donación de Cristo a su Iglesia y de la Iglesia a Cristo.

Puede ser que la pareja no celebre el acto sexual en este momento, pero se ha dado un acto de reconciliación y de entrada en comunión, delante de Dios, que fortalece el sacramento.

Si tienes dificultades en tu matrimonio, te invito a leer:

 


Tres detalles a tomar en cuenta


En lo secreto.

Para acoger este acto tan importante para la pareja, es importante que la habitación matrimonial sea un lugar digno, como hemos explicado al principio.

También se hace necesario de que esté cerrado con 7 candados y dos serafines que custodien la entrada. Nada de lo que sucede en el altar, tiene que descubrirse ni salir fuera.

Puerta asegurada - Escucha y Viviras

Algo muy importante a tomar en cuenta es mantener en secreto, este encuentro de los esposos con Dios. No sé sale a contar a los demás, las intimidades de este altar. Solo Dios es testigo de esta unión entre los esposos.

Evitar el chantaje.

Se corre el peligro de utilizar el acto sexual para chantajear a la pareja, tratando de conseguir algo, utilizando como carnada este acto sagrado.

La mujer le dice al marido que no se entregará a él, por ciertas razones cómo son:

• No es muy amoroso.
• Porque le habla de tal o cual manera.
• Ser complacida con algún deseo.
• Que le de más dinero.

Chantaje pareja2 - Escucha y Viviras

Pero también he visto esposos que chantajean a su esposa diciéndole:

• Que debe de dejar de pelear tanto.
• Que deben cambiar su actitud.
• No exigir tanto.

Estas son solo algunas razones en la que se puede caer en el chantaje, utilizando el acto sexual como si fuera un premio que debe ganarse el otro.

Siempre.

El acto sexual es un regalo de Dios para la pareja, donde Dios muestra su amor en dos, que no pueden ser uno sin su concurso.

Por eso viene a ser una ayuda para el sostenimiento afectivo del matrimonio y al que los esposos deben acudir siempre, en las buenas para sostener el amor y en las malas para reconciliarse.

Para siempre - Escucha y Viviras

La pareja no debe dejar pasar mucho tiempo sin celebrar el sacramento o hacer el acto sexual, ya que ponen en riesgo el matrimonio. Muchos pecados de infidelidades han sido provocados por esta situación.

Aquí no se trata de cantidad ni de frecuencia, cada pareja es un mundo y son ellos los que deben dejarse llevar por el Espíritu. Lo importante es celebrar el sacramento siempre, salvo algún impedimento de alguno de los esposos.

Cuando existe algún impedimento de uno de los dos, pues el otro, apoyado en el Señor, entra en la Cruz amando a su pareja. Es un acto de donación ya que, aunque quisiera estar contigo, me abstengo por amor a ti.

 

Y tú, ¿Qué dices de este tema?

Tu opinión es importante, puedes dejarnos tu comentario sobre el tema de hoy, más abajo.

Será hasta otro momento, espero que estas líneas sean de tu ayuda para redescubrir este importante altar. Por favor, no te olvides de rezar por mi.

Que la Paz de Cristo quede contigo.

Alexis Avilés

Alexis Avilés

Tengo una esposa encantadora, 6 hijos que son un don de Dios, pertenezco al Camino Neocatecumenal, Catequista Itinerante en la Diócesis de San Francisco de Macorís desde el año 2002. Soy Ingeniero en Informática y Correr es mi deporte favorito. ¿Qué más podría pedirle a Dios?

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Quiero ayudarte en tu noviazgo, matrimonio o familia, a vivir según el proyecto de amor que Dios tiene para ti, sin dejarte influenciar por un mundo que está perdiendo los valores cristianos y que nos presenta el mal como un bien donde realizarnos.

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Comentarios:

8 comentarios en “El lecho conyugal es un altar en tu hogar

    • Gracias María por tu comentario, me alegra mucho que en tu matrimonio tengan en cuenta estos detalles.
      Es importante este tema porque muchas parejas tienen problemas y no saben lo importante que es el Lecho Conyugal para la comunión y reconciliación.

      Un abrazo y que Dios te bendiga.

    • A sí es Martha, pero el demonio está destruyendo este acto en muchos matrimonios.

      Este artículo es un llamado a despertarnos, redescubrir la santidad de este acto y también la habitación matrimonial que es el paraíso donde Dios se encuentra con el matrimonio.

      Gracias por tu comentario.

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