La partida de los hijos, a su tiempo, es un bien necesario para la familia. Ellos deben enfrentar la vida, como un día la hemos tenido que enfrentar los padres.

Últimamente he estado reflexionando sobre la partida de los hijos, ya que he estado observando como, poco a poco, en mi hogar se va realizando. Mis hijos ya se van haciendo adultos e independientes.

Han iniciado la universidad y algunos trabajan también. Por otro lado mi sobrino acaba de irse de interno a una universidad americana y sus padres lo verán poco también. Están iniciando una nueva etapa.

Todo esto provoca que estén menos tiempo en casa y que se valla formando un vacío en nosotros los padres. Es el llamado Síndrome del nido vacío.

“El síndrome del nido vacío es una sensación general de soledad que los padres u otros tutores pueden sentir cuando uno o más de sus hijos abandonan el hogar. Aunque es más común en las mujeres, puede ocurrir en ambos sexos”.
Wikipedia

Hoy quiero reflexionar sobre esta experiencia que nos llega a todos los padres o tutores, pero es necesaria para el bien de nuestros hijos y de nosotros también.

La partida de los hijos

Desde que nacen los hijos, es normal que creemos una dependencia afectiva de ellos, ya que debemos protegerlos y educarlos. Son parte de nuestro ser y fácilmente nos aferramos a ellos.

Pero debemos entender que le enseñamos a volar, para que un día lo puedan hacer por sí solo, como nos ha tocado a nosotros, los padres.

Tiempo de partida de los hijos - Escucha y Viviras

Este momento llega por si solo y gradualmente. Claro que hay chicos que quieren volar antes, que engañados quieren irse al mundo y vivir experiencias para lo que no están preparados.

Esto lo veíamos en el artículo “No caigas en el síndrome del hijo pródigo”. Es un llamado a los chicos a esperar su momento, a no dejarse influenciar por la sociedad libertina de hoy, que no quiere tener la autoridad de unos padres.

Te invito a leer 👉 No caigas en el síndrome del Hijo Pródigo.

Temor a la sociedad actual.

Es verdad que tememos a la sociedad donde se tienen que desenvolver, porque nos damos cuenta de que es más hostil, que la que nos tocó a nosotros.

¿Y nuestros padres, no habrán pensado lo mismo? Aún a sí, nos despidieron un día y nos ayudaron a enfrentarnos a la vida. Vivieron el tiempo de la partida de los hijos y también una nueva etapa del matrimonio.


La Sagrada Familia de Nazaret

La Sagrada Familia es un modelo de familia en todos los aspectos. Por ejemplo en lo que concierne a su hijo Jesucristo.

Cristo, siendo hijo de Dios, vivió todo el tiempo sometido a la obediencia de sus padres José y María. Le transmitieron la Fe en la casa y también llevándolo a la Sinagoga del pueblo, donde sería iniciado en la escucha de la palabra de Dios.

Te invito a leer 👉 Redescubriendo la figura del Padre en San José.

Palabra que iría formateando, también, su persona y preparándolo para la misión encomendada por Dios Padre.


Cuando llegó el momento de iniciar la obra de salvación encomendada, dejó la casa de sus padres e inicio el camino a realizar la voluntad de su padre celestial.

Su madre, que ya era viuda, lo deja partir para que pueda realizar la obra, no preocupándose por quedarse sola, sino sabiendo que por encima de su soledad, estaba la voluntad de Dios para con su hijo.

Llevarlos al proyecto de Dios

Los padres debemos procurar que nuestros hijos hagan la voluntad de Dios, eso será con mucho lo mejor para ellos.

  • Estudiar.
  • Casarse.
  • Ser Sacerdote.
  • Ser Consagrada.

En el tiempo que están en casa hay que irle ayudando a descubrir el proyecto de Dios con ellos. Después ellos irán solo detrás de ese proyecto, sabiendo que es el camino seguro a su realización como persona.

“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”.
Gn 2, 24

No evitarles el sufrimiento.

No podemos criar hijos apocados, sin capacidad de sufrimiento, sin que sepan medir las consecuencias que pueden traerles sus actos.

Eso no sería una ayuda para ellos, al contrario, vamos a provocarles más sufrimiento cuando se enfrenten al mundo y eso viene a sumársenos a nosotros los padres también.

Enseñar a enfrentar la vida - Escucha y Viviras

Como padres seguimos atentos, desde lejos, lo que hacen nuestros hijos. Sus alegrías y logros, pero también sus fracasos.

Pero es importante que vuelen y puedan perfeccionar las técnicas de vuelo que le hemos enseñado nosotros.

Tiempos de sembrar y de cosechar

Hay un tiempo para sembrar y otro para cosechar. El tiempo para sembrar es el mejor tiempo para la tierra acoger la semilla y ser fecundada por la lluvia.

Recuerdo una madre que vino a hablar conmigo porque quería que a su hijo, de doce años, le aceptáramos en una comunidad (Las comunidades se componen de hermanos a partir de los catorces años).

Le preguntaba el porque de esa petición a lo que ella me respondió: “El es un muchacho muy maduro”. “Muy bien”, le contesté.

Después le hice una pregunta esencial: ¿Le estás transmitiendo la Fe a tu hijo?, Pensó unos breves segundos y me respondió: “No”.

Ante esta respuesta negativa entonces le explicaba a ella lo importante de transmitirle la Fe a los hijos. Es una labor inicial de los Padres que va a continuarse en la Iglesia, pero los cimientos, la primera semilla, debe ser sembrada por los padres.

Un problema que se puede presentar, es que se ha hecho tarde para sembrar y después se quiere exigir frutos a los hijos, por los que no se ha trabajado.

Esperar los frutos.

Cuando llega el momento de la partida de los hijos, se hará difícil estar como Sherlock Holmes detrás de todo lo que hacen, ya serán más independientes y harán actividades propias que no necesariamente coincidirán con las nuestras.

Si hemos sembrado y abonado, debemos de esperar el fruto a su tiempo, teniendo en cuenta que pueden aparecer dificultades que estropeen parte o toda la cosecha.

La semilla que cae en la buena tierra da fruto a su tiempo, unos cientos, otros sesenta y otros treintas (Mt 13, 8).

Esto según la capacidad de cada uno.

Estas dificultades pueden venir fruto de la libertad de nuestros hijos. Que a pesar de la buena semilla que hemos sembrado, haya venido un enemigo y siembre en ellos cizaña. Como sucedió en la Parábola del Trigo y la Cizaña.

Te puede interesar leer 👉 Parábola del Trigo y la Cizaña (Mt 13, 24-52).

Aún así, estamos atentos para ayudarles en todo momento, pero sabiendo que deben aprender a levantarse de sus caídas y asumir siempre las consecuencias de sus actos.

“Los hijos, por su parte, no deben tener miedo del compromiso de construir un mundo nuevo: ¡es justo desear que sea mejor del que han recibido! Pero esto debe hacerse sin arrogancia, sin presunción”.

Papa Francisco, Audiencia General febrero 2015


Ayudarles a salir

Es normal que nuestros hijos quieran levantar vuelo y quieran enfrentar la vida. Lo anormal sería que no quisieran hacerlo y prefieran quedarse en el nido.

En este caso nosotros como padres debemos ayudarles a salir, empujarle porque, de no hacerlo así, estaremos siendo un impedimento para que sean adultos e independientes.

La partida de los hijos al mundo - Escucha y Viviras


En el artículo “Tobías y Sara, modelo de noviazgo y matrimonio”, hay una parte donde vemos como Tobit envía a su hijo a una tierra lejana a buscar un dinero guardado y a buscar una mujer de su linaje.

La madre de Tobías llora porque es primera vez que el hijo va a salir de la casa y su esposo Tobit la consuela invitándola a tener fe, en que su hijo volverá sano y salvo.

Te invito a leer 👉 Tobías y Sara, modelo de noviazgo y matrimonio.

No te comportes como mamá gallina.

Es normal que toda madre siempre quiera tener sus hijos alrededor. Es como ser mamá gallina con todos los polluelos bajo las alas.

Mama gallina - Escucha y Viviras


Pero llega el momento de la partida de los hijos porque crecen y ya no caben debajo de las alas de la madre, además de que, por lo general, ellos quieren independizarse.

Ten presente que un día te mueres y entonces le vas a faltar a tu hijo. Por obligación tendrá que salir adelante sin ti. Nosotros no somos imprescindibles en esta vida, pero tenemos que cumplir la misión que, como padres, Dios nos ha encomendado para nuestros hijos.

Vivir un matrimonio nuevo

Cuando el matrimonio empieza a ver la partida de los hijos y va quedando solo, se hace necesario el apoyo mutuo de los esposos. Recordando que el Sacramento del Matrimonio es entre los esposos, no de los esposos con los hijos.

Por esto cuando los hijos se van, quedamos solos como al principio. Iniciamos una nueva etapa de amor, un amor más maduro, que cimentada en el Señor, seguirá dando frutos para nuestros hijos y futuros nietos.

Matrimonio y partida de los hijos  - Escucha y Viviras


Pues muy bien, el Señor no llama a enseñarles a volar bien a nuestros hijos, en su tiempo, para luego verlos como vuelan sin estrellarse en la vida. Pero también a ser humilde y aceptar sus caídas, a pesar de todo lo que le hemos transmitido.

Y tú, ¿Qué dices de este tema?

Tu opinión es importante, puedes dejarnos tu comentario sobre el tema de hoy, más abajo. También puedes compartir esta publicación, si crees que puede ayudar a otros.

Que la Paz de Cristo quede contigo y recemos por nuestros hijos para que no pierdan lo que le hemos transmitido y lo tengan presente en medio de esta sociedad. También por nosotros los padres para que podamos entrar,  apoyados en Jesucristo, en la partida de los hijos del hogar.

Nos encontramos en la próxima entrega.

Alexis Avilés

Alexis Avilés

Tengo una esposa encantadora, 6 hijos que son un don de Dios, pertenezco al Camino Neocatecumenal, Catequista Itinerante en la Diócesis de San Francisco de Macorís desde el año 2002. Soy Ingeniero en Informática y Correr es mi deporte favorito. ¿Qué más podría pedirle a Dios?

escuch@yvivirás

“En medio de un mundo muy liberal que se está separando de Dios, queremos dar una palabra que pueda ayudar a los jóvenes, novios y matrimonios, a vivir según el proyecto de amor y vida que Dios tiene para cada uno de nosotros”.

Alexis Avilés

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Comentarios:

6 comentarios en “Momento de enfrentar la partida de los hijos

  1. Como hijo siempre he tenido una madre posesiva que me ha dificultado salir y el Señor me lo regaló: conocer a una mujer, enamorarme y hacerla mi esposa pero después de unos años enviudé y la novia que tengo con cuarenta años sigue bajo las faldas de su madre que no le deja salir, insconscientemente se hace sufrir mucho a los hijos

    • Gracias David por comentar.
      La verdad es que los padres debemos darnos cuenta que los hijos no son un bien adquirido, sino que Dios nos da la gracia de ser padres con la misión de iniciar en la vida al hijo.

      ¡Ánimo! Espero que Dios abra las puertas y puedas formal tu familia.

      Un abrazo y reza por mí familia por favor.

  2. Para mi este tema es super interesante ya que es lo que estoy viviendo y si es muy difícil ver la partida de los hijos y sus caidas pero tambien he podido ver lo bueno que ha sido Dios y su inmensa misericordia para con nosotros y además es donde también nos podemos dar cuenta lo importante que es nuestra pareja en esos momentos cuando parten los hijos con el apoyo de él pero sobre todo el de Dios y la virgen que nunca nos dejan solos , para esos momentos la pareja son fundamental , por eso hoy no me arrepiento de haber obedecido a la iglesia .

  3. Pues si efectivamente así son algunas mamitas o papitos. Pero hay que aprender de Dios para poder entender cómo y de que manera debemos educar a nuestros hijos y enseñarles el camino de la luz. Gracias por todo en manos de Dios estás siempre voy mis oraciones a diario por ti y todos los predicadores que como tú van depositando la semilla de la luz(Dios) en el corazón de la humanidad…

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